Enterremos el viejo OVNI y hagamos ciencia

Olvidemos el viejo OVNI y enfoquemos el misterio con seriedad.
Fotografia Pixabay. El término  OVNI y platillo volante no es 
necesariamente sinónimo de una nave
 extraterrestre que visita la Tierra. 

OVNI es un término obsoleto que ridiculiza al fenómeno. 

Es momento ya de dar un paso importante y dejar de considerar a los objetos volantes no identificados como naves extraterrestres. Empecemos por llamarles por su verdadero nombre UAP (Fenómenos aéreos desconocidos).


En este sentido Nick Pope escribe un interesante artículo en The Guardian, al cual me remito por estar en línea con lo que actualmente defiendo: La hipótesis de que el mal llamado OVNI no tiene porque ser una nave extraterrestre que visita a la humanidad desde no se sabe cuándo.

Jacques Vallee, al que me he referido en otros artículos del blog, está igualmente en la misma sintonía.

Los objetos volantes no identificados no vienen necesariamente del espacio interestelar. Enterremos el viejo OVNI y hagamos ciencia, desprendamonos de la carga emocional de ciencia ficción que el término OVNI conlleva,  aunque con ello muchos ufólogos (en minúscula) pierdan gran parte de su fuente de ingresos.

Se dice por diversos titulares que he leído estos meses que el  interés en el fenómeno OVNI ha decaído últimamente, pero este interés se ha renovado por un grupo influyente inesperado: el Congreso de los Estados Unidos.

 Según escribe Nick Pope, sobre su experiencia personal, el Comité de Servicios de las FF.AA. del Senado está investigando un incidente de 2004 en el que pilotos de la Armada de EE. UU. que persiguieron y filmaron objetos no identificados que se movían rápidamente.

 Fuentes fiables dicen que al menos dos de los pilotos militares involucrados ya han sido entrevistados, y se espera que se sume a estas declaraciones un operador de radar.

Paralelamente, el Comité de Servicios de las FF.AA. de la Cámara de Representantes está igualmente interesando. Según el redactor del artículo original, los registros de abril de este año muestran que el comité recibió una sesión informativa de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA) sobre el proyecto OVNI del Pentágono, el AATIP es su nombre críptico. “Sabemos tan poco acerca de AATIP que incluso existe una disputa sobre si el acrónimo significa Programa Avanzado de Identificación de Amenazas Aeroespaciales o Programa Avanzado de Identificación de Amenazas de Aviación.

La existencia misma del proyecto causó sensación, porque hasta que el New York Times publicó la historia en diciembre de 2017, el gobierno de los Estados Unidos afirmó que no había investigado ovnis desde la década de 1960, cuando se observaron avistamientos en un estudio llamado Proyecto Libro Azul”. Pero el Ministerio de Defensa dejó de investigar ovnis en 2009.

 Sería mejor si el fenómeno se evaluara y no se juzgara solo por los números, más bien deberíamos centramos en los casos en que tenemos pruebas convincentes: informes de pilotos enviados de forma independiente en diferentes vuelos; avistamientos visuales corroborados por radar; fotos y videos considerados como realmente intrigantes por los analistas de imágenes de la comunidad de inteligencia.

Independientemente de la metodología que utilicemos para evaluar el fenómeno, ¿cómo podemos hacerlo de una manera imparcial?. A esto sumo lo escrito hace unos días sobre la investigación de avistamiento OVNI en Irlanda por pilotos civiles (por cierto ha sido archivado y clasificado), el caso  Manises cuarto milenio llamado así por la implicación del programa de Iker Jimenez en su recordatorio y el avistamiento en tierra del OVNI de Rusia.

El ufólogo autor del artículo periodístico dice que un primer paso para reformular el debate podría ser cambiar el idioma. El término "OVNI" está obsoleto, igual que el término "platillo volante".

Ambos son ampliamente, pero erróneamente, considerados como sinónimo de "nave espacial extraterrestre", cuando, evidentemente, el término OVNI debería significar que es algo (un objeto) en el cielo que el observador no puede identificar.

Cuando se pregunta "¿crees en los ovnis?" Se interpreta erróneamente como "¿crees que estamos siendo visitados por extraterrestres?".

Con ésta caricaturización del OVNI tenemos un problema. Abordamos esto, sigue comentando, en el Ministerio de Defensa en la década de 1990 al reemplazar "OVNI" por "UAP", por Fenómenos aéreos no identificados. Este simple cambio permitió aumentar la financiación e hizo que algunos altos funcionarios tomaran el asunto más en serio, porque sentían que estábamos ante un problema científico, no ante un misterio de ciencia ficción. 

Pope recuerda que años más tarde, en 2011, fué uno de los informadores en una reunión privada en Washington DC, presidida por el ex jefe de personal de Bill Clinton, John Podesta, quien siempre ha demostrado gran interés en el tema. Era una reminiscencia de un episodio de Los expedientes X e incluso había un ex director de la CIA sentado en la parte de atrás, sin participar en la discusión, pero tomando notas en silencio.

Por entonces informó a los asistentes sobre el uso del término "UAP" por parte del Ministerio de Defensa y el mensaje creó que llegó a todos, en sustitución del tan manido OVNI.

 Durante la campaña presidencial de Hillary Clinton, para la cual Podesta fue el presidente de la campaña, en ocasiones usó el término UAP y en una entrevista en el programa de Jimmy Kimmel corrigió al anfitrión por el uso del término "OVNI".

Todavía tenemos que aprender lo que piensa Donald Trump sobre los UAP, pero su entusiasmo por una Fuerza Espacial ciertamente ha creado otras teorías de la conspiración.

Cuando se trata de UAP, la verdad es más extraña que la ficción. Resulta que AATIP fue en gran parte una idea original del entonces líder de la mayoría del Senado, Harry Reid, y que gran parte del trabajo se contrató con Bigelow Aerospace , administrado por el ex magnate de hoteles económicos (y creyente en la visita extraterrestre) Robert Bigelow. Una carta de 2009 de Harry Reid sobre AATIP se lee como un escrito de ciencia ficción en algunos lugares.

 Ahora, algunas de las personas involucradas anteriormente en el proyecto, incluido el funcionario de DIA que lo dirigió, Luis Elizondo, se han unido a una Corporación la Academia de las Artes y las Ciencias de las Estrellas, liderada por Tom DeLonge, el ex vocalista / guitarrista Fundador de la banda pop punk Blink-182. Su declaración sobre la misión de este grupo es la creación de un consorcio "para explorar ciencia y tecnologías extraterrestres ... que pueden cambiar el mundo".

Enterremos el viejo OVNI y hagamos ciencia.

Según la visión del periodista y ufólogo, si el interés actual del Congreso de los EE. UU. se convierte en audiencias formales, ya sea específicamente sobre AATIP o sobre UAP en general, espera que puedan superar los debates sobre la terminología y evitar atascarse en los análisis estadísticos.

Asimismo, ha lanzado su ofrecimiento a colaborar dada los conocimientos que sobre este tema ha adquirido en los años que estuvo en el Ministerio de Defensa. “Centrarse en la calidad de los informes y no simplemente en la cantidad debe dar como resultado una evaluación mucho más significativa del fenómeno.

Independientemente del resultado, estas pueden ser las audiencias del Congreso más fascinantes de la historia”.

 Nick Pope trabajó en el Ministerio de Defensa durante 21 años. De 1991 a 1994 fue enviado a una división donde sus tareas incluían investigar los avistamientos de UAP para determinar si tenían alguna implicación en la defensa nacional.

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